Conectarse
Últimos temas

El Secreto Oculto.
:: Tus escritos
:: Fan-fics
:: Shot's
:: One-Shot
Página 1 de 1. • Compartir •
El Secreto Oculto.
Yo creo que todos tenemos una forma de ver la vida.
Todos tienen una manera distinta de expresarse.
Y cada quien descubre sus secretos con una experiencia especial y única.
Yo veo mi vida detrás de una danza.
Todos tienen una manera distinta de expresarse.
Y cada quien descubre sus secretos con una experiencia especial y única.
Yo veo mi vida detrás de una danza.
Un espejo. Todo lo que se encontraba dentro de la habitación se reflejaba dentro de él, incluyéndome. Las notas aparecían lentamente con el ritmo de mis pasos.
Un paso adelante.
Era sorprendente como era la vista hacia la vida desde aquí.
Alguna vez me dijeron que la vida es como una pintura; un cuadro en blanco al que se le iba agregando un nuevo color dependiendo de la experiencia que estuviera viviendo. Nunca sería el mismo tono; nunca se veía la vida del mismo modo, el tiempo iba cambiando junto con la intensidad de los sentimientos.
Había un secreto oculto enterrado en la infinidad de colores que formaban al cuadro, y tenía que descubrirlo.
Un paso atrás.
Sentía que caía de nuevo.
Los colores de la paleta para mi cuadro se volvían tonos grises únicamente. La tormenta caía sobre mis hombros y estaba sola.
Un paso adelante.
Intentando escapar; una vez más.
Ahora los tonos eran más vivos, aunque ahí seguía la oscuridad.
Un paso atrás.
La soledad me abrazaba de nuevo, enterrando en mi piel fantasías e ilusiones falsas; rodeada de sueños rotos y deseos imposibles. Lágrimas cayendo sobre mi esperanza y mentiras clavándose en mi corazón.
Doy una vuelta sobre mi misma y me aparto del mundo por un momento. Veo la vida pasar. Dejo la tormenta que me perseguía solo un segundo para tomar fuerzas nuevamente.
La única parte de mi cuerpo que toca el suelo son las puntas de mis pies. Temo volver a caer. Bajo un segundo con mi talones.
Me encuentro nuevamente con la oscuridad; la soledad quiere capturarme una vez más; los sueños comienzan a debilitarse, fantasías falsas se clavan en mi cuerpo y el único sentimiento que experimento ahora es: terror.
Tomo impulso del último sueño que queda con vida y salto. Quiero salir de ahí. Dos fuertes manos sostienen mi cintura y me mantienen en lo alto. Me ayuda a escapar.
Él está aquí; desaparece la soledad.
Vuelvo al cruel mundo que me atormentaba, ahora con la herramienta que me hacía falta para sobrevivir. Un par de saltos hacia adelante, intentando pasar desapercibida mientras escapo junto a él.
Ya no tengo nada que temer.
Una vez más, antes de apartarse de mí, por un momento mis manos rozan su piel con mis sentidos.
La oscuridad intenta atraparme de nuevo. Me ponen a prueba.
Pongo en práctica los movimientos que he aprendido con cada paso que he dado en el transcurso de la vida; desde mi nacimiento, hasta mi caída que casi me lleva a la muerte; y desde la muerte hasta mi renacimiento.
Pronto me encuentro nuevamente junto a él. Sus manos me reciben con delicadeza.
“Te estaba esperando”.
Me hace girar sobre mi misma sujetando mi cintura. Acompañándome a desprender de mí los sueños rotos y falsas esperanzas, fantasías vacías y lágrimas inyectadas que habían logrado alcanzarme en el camino mientras intentaba volver a él.
Vuelvo a volar sobre la soledad, pescando nuevos sueños y esperanzas que acompañaban las estrellas. Él está ahí; ayudándome a alcanzarlos.
Por un momento estoy de cabeza gracias a uno de sus movimientos. Varios sueños se resbalan de mis manos y escucho como se rompen al hacer contacto con el suelo.
“Todo es su culpa”.
Una rabia inmensa me invade. ¿Por qué provoca que mis sueños caigan? ¿Por qué no me ayudó a cuidarlos? ¿Por qué no me mantuvo firme hacia las nubes para llegar a los sueños más altos? Más nunca me di cuenta que a pesar de que mis sueños cayeron y ahora estaban rotos, él siempre estuvo sosteniéndome, evitando que yo cayera, evitando que yo me rompiera.
Yo, la creadora de todos esos sueños, vuelvo al suelo, al mundo gris y de soledad.
Estoy bastante enojada y me alejo de él sin mirar atrás. No quiero verlo nunca más.
“Traidor”.
Mientras me alejo de él mi peor enemigo me enfrenta. Cara a cara con la oscuridad, me hago la valiente y lo enfrento con los movimientos que he aprendido, los movimientos que él me ha enseñado. Pronto todos aquellos movimientos con lo que había logrado salir adelante se acaban.
“Lo necesito”.
Tomo un segundo para mirar hacia atrás en su búsqueda. El ya no está ahí. Bajo mi guardia y mi enemigo me vence.
Un paso atrás.
Me encuentro nuevamente rodeada de sueños rotos, ideas falsas e ilusiones vacías. Fantasías erróneas se clavan en mi cuerpo y las lágrimas cayendo azotan contra mis mejillas. Duele.
¿Cómo pude ser tan tonta? ¿Cómo fui tan ciega? él estuvo ahí para mí siempre, y yo lo deje ir.
Un paso adelante.
Sigo intentando escapar. No puedo darme por vencida. No después de todo el camino que he recorrido. Pongo en práctica todos los movimientos que aprendí en mi recorrido. Que aprendí sola, que aprendí junto a él. Invento otros tantos, tengo que lograrlo. Tengo que escapar.
Quiero volver a volar y alcanzar mis sueños. Quiero salir un momento de la oscuridad, sacudirme de la soledad. Él ya no está ahí; se alejo de mí, o más bien: yo me aleje de él. Si solo me hubiera dado cuenta antes de todo lo que hizo por mí. De todos los sueños que me ayudó a alcanzar, de los deseos que hizo realidad para mí.
Tal vez cometió errores. Perdió el equilibrio un segundo y no me pudo mantener en lo alto el tiempo suficiente. Pero, nunca me dejo caer. Él estuvo sosteniéndome hasta que pude volver a salvo a comenzar otra vez.
Una segunda oportunidad.
Una segunda oportunidad para volver a construir todos esos sueños, para volver a comenzar, volver a intentar. Una vuelta más y se despeja mi mente un segundo.
Eso es todo lo que tengo que hacer: volver a empezar. No puedo llegar sola al nivel que estaba con un solo paso, nunca lo lograría.
Un paso atrás.
Nuevamente en el comienzo. Mi paleta de colores sigue siendo sumamente oscura, necesito algo con que aclararlo. Blanco. Necesito a mi blanco. Necesito un nuevo sueño. Y si él no me hubiera estado sosteniendo nunca podría volver a hacerlo. Se habrían roto los sueños, más no su creadora.
Yo era el secreto oculto de la gama de colores. Yo era la creadora de las notas de mis pasos. Yo era la única que podría crear el sueño para encontrar un blanco y vencer a la oscuridad. Nuevamente toco el mundo solo con mis puntas. Solo una vez más; una última vez.
Toda mi vida pasa frente a mis ojos. He crecido, he caído, he aprendido y he madurado. Me he vuelto más sabia. Creé sueños y deseos. Conseguí esperanzas y formé fantasías. Un paso más, y la danza de mi vida estaría completa.
Tomo aire lentamente, preparándome para mi gran final, para decir adiós. Al fin me armo de valor, junto las fuerzas necesarias para desprenderme de mi peor enemigo.
“Al fin pude vencerte”.
Un paso adelante.
El viento sopla con fuerza y se lleva todo. Se borran las nubes negras, desaparecen las lágrimas y resuenan las risas. Los restos de sueños rotos se limpian y entran rayos de esperanza.
Una nueva mancha de pintura aparece en el cuadro. Una mancha blanca, y la pintura está terminada.
Dos fuertes manos toman de mi cintura una vez más y me alzan al aire. ¡Lo he logrado, he cumplido mi último sueño!:
Él estaba ahí; esperándome.
Un espejo. Todo lo que se encontraba dentro de la habitación se reflejaba dentro de él, incluyéndome, terminando la danza que se había formado poco a poco con mis pasos. Las notas aparecían detrás de cada uno, y detrás de cada nota, se había formado una historia.
La historia. La historia del secreto oculto:
Mi historia.
Un paso adelante.
Era sorprendente como era la vista hacia la vida desde aquí.
Alguna vez me dijeron que la vida es como una pintura; un cuadro en blanco al que se le iba agregando un nuevo color dependiendo de la experiencia que estuviera viviendo. Nunca sería el mismo tono; nunca se veía la vida del mismo modo, el tiempo iba cambiando junto con la intensidad de los sentimientos.
Había un secreto oculto enterrado en la infinidad de colores que formaban al cuadro, y tenía que descubrirlo.
Un paso atrás.
Sentía que caía de nuevo.
Los colores de la paleta para mi cuadro se volvían tonos grises únicamente. La tormenta caía sobre mis hombros y estaba sola.
Un paso adelante.
Intentando escapar; una vez más.
Ahora los tonos eran más vivos, aunque ahí seguía la oscuridad.
Un paso atrás.
La soledad me abrazaba de nuevo, enterrando en mi piel fantasías e ilusiones falsas; rodeada de sueños rotos y deseos imposibles. Lágrimas cayendo sobre mi esperanza y mentiras clavándose en mi corazón.
Doy una vuelta sobre mi misma y me aparto del mundo por un momento. Veo la vida pasar. Dejo la tormenta que me perseguía solo un segundo para tomar fuerzas nuevamente.
La única parte de mi cuerpo que toca el suelo son las puntas de mis pies. Temo volver a caer. Bajo un segundo con mi talones.
Me encuentro nuevamente con la oscuridad; la soledad quiere capturarme una vez más; los sueños comienzan a debilitarse, fantasías falsas se clavan en mi cuerpo y el único sentimiento que experimento ahora es: terror.
Tomo impulso del último sueño que queda con vida y salto. Quiero salir de ahí. Dos fuertes manos sostienen mi cintura y me mantienen en lo alto. Me ayuda a escapar.
Él está aquí; desaparece la soledad.
Vuelvo al cruel mundo que me atormentaba, ahora con la herramienta que me hacía falta para sobrevivir. Un par de saltos hacia adelante, intentando pasar desapercibida mientras escapo junto a él.
Ya no tengo nada que temer.
Una vez más, antes de apartarse de mí, por un momento mis manos rozan su piel con mis sentidos.
La oscuridad intenta atraparme de nuevo. Me ponen a prueba.
Pongo en práctica los movimientos que he aprendido con cada paso que he dado en el transcurso de la vida; desde mi nacimiento, hasta mi caída que casi me lleva a la muerte; y desde la muerte hasta mi renacimiento.
Pronto me encuentro nuevamente junto a él. Sus manos me reciben con delicadeza.
“Te estaba esperando”.
Me hace girar sobre mi misma sujetando mi cintura. Acompañándome a desprender de mí los sueños rotos y falsas esperanzas, fantasías vacías y lágrimas inyectadas que habían logrado alcanzarme en el camino mientras intentaba volver a él.
Vuelvo a volar sobre la soledad, pescando nuevos sueños y esperanzas que acompañaban las estrellas. Él está ahí; ayudándome a alcanzarlos.
Por un momento estoy de cabeza gracias a uno de sus movimientos. Varios sueños se resbalan de mis manos y escucho como se rompen al hacer contacto con el suelo.
“Todo es su culpa”.
Una rabia inmensa me invade. ¿Por qué provoca que mis sueños caigan? ¿Por qué no me ayudó a cuidarlos? ¿Por qué no me mantuvo firme hacia las nubes para llegar a los sueños más altos? Más nunca me di cuenta que a pesar de que mis sueños cayeron y ahora estaban rotos, él siempre estuvo sosteniéndome, evitando que yo cayera, evitando que yo me rompiera.
Yo, la creadora de todos esos sueños, vuelvo al suelo, al mundo gris y de soledad.
Estoy bastante enojada y me alejo de él sin mirar atrás. No quiero verlo nunca más.
“Traidor”.
Mientras me alejo de él mi peor enemigo me enfrenta. Cara a cara con la oscuridad, me hago la valiente y lo enfrento con los movimientos que he aprendido, los movimientos que él me ha enseñado. Pronto todos aquellos movimientos con lo que había logrado salir adelante se acaban.
“Lo necesito”.
Tomo un segundo para mirar hacia atrás en su búsqueda. El ya no está ahí. Bajo mi guardia y mi enemigo me vence.
Un paso atrás.
Me encuentro nuevamente rodeada de sueños rotos, ideas falsas e ilusiones vacías. Fantasías erróneas se clavan en mi cuerpo y las lágrimas cayendo azotan contra mis mejillas. Duele.
¿Cómo pude ser tan tonta? ¿Cómo fui tan ciega? él estuvo ahí para mí siempre, y yo lo deje ir.
Un paso adelante.
Sigo intentando escapar. No puedo darme por vencida. No después de todo el camino que he recorrido. Pongo en práctica todos los movimientos que aprendí en mi recorrido. Que aprendí sola, que aprendí junto a él. Invento otros tantos, tengo que lograrlo. Tengo que escapar.
Quiero volver a volar y alcanzar mis sueños. Quiero salir un momento de la oscuridad, sacudirme de la soledad. Él ya no está ahí; se alejo de mí, o más bien: yo me aleje de él. Si solo me hubiera dado cuenta antes de todo lo que hizo por mí. De todos los sueños que me ayudó a alcanzar, de los deseos que hizo realidad para mí.
Tal vez cometió errores. Perdió el equilibrio un segundo y no me pudo mantener en lo alto el tiempo suficiente. Pero, nunca me dejo caer. Él estuvo sosteniéndome hasta que pude volver a salvo a comenzar otra vez.
Una segunda oportunidad.
Una segunda oportunidad para volver a construir todos esos sueños, para volver a comenzar, volver a intentar. Una vuelta más y se despeja mi mente un segundo.
Eso es todo lo que tengo que hacer: volver a empezar. No puedo llegar sola al nivel que estaba con un solo paso, nunca lo lograría.
Un paso atrás.
Nuevamente en el comienzo. Mi paleta de colores sigue siendo sumamente oscura, necesito algo con que aclararlo. Blanco. Necesito a mi blanco. Necesito un nuevo sueño. Y si él no me hubiera estado sosteniendo nunca podría volver a hacerlo. Se habrían roto los sueños, más no su creadora.
Yo era el secreto oculto de la gama de colores. Yo era la creadora de las notas de mis pasos. Yo era la única que podría crear el sueño para encontrar un blanco y vencer a la oscuridad. Nuevamente toco el mundo solo con mis puntas. Solo una vez más; una última vez.
Toda mi vida pasa frente a mis ojos. He crecido, he caído, he aprendido y he madurado. Me he vuelto más sabia. Creé sueños y deseos. Conseguí esperanzas y formé fantasías. Un paso más, y la danza de mi vida estaría completa.
Tomo aire lentamente, preparándome para mi gran final, para decir adiós. Al fin me armo de valor, junto las fuerzas necesarias para desprenderme de mi peor enemigo.
“Al fin pude vencerte”.
Un paso adelante.
El viento sopla con fuerza y se lleva todo. Se borran las nubes negras, desaparecen las lágrimas y resuenan las risas. Los restos de sueños rotos se limpian y entran rayos de esperanza.
Una nueva mancha de pintura aparece en el cuadro. Una mancha blanca, y la pintura está terminada.
Dos fuertes manos toman de mi cintura una vez más y me alzan al aire. ¡Lo he logrado, he cumplido mi último sueño!:
Él estaba ahí; esperándome.
Un espejo. Todo lo que se encontraba dentro de la habitación se reflejaba dentro de él, incluyéndome, terminando la danza que se había formado poco a poco con mis pasos. Las notas aparecían detrás de cada uno, y detrás de cada nota, se había formado una historia.
La historia. La historia del secreto oculto:
Mi historia.

Bee C.- Aspirante a Escritor

- Paìs:

Mensajes: 7
Puntos: 2
Fecha de inscripción: 24/06/2011
Re: El Secreto Oculto.
Wow!! Realmente eres buena, muy buena. Excelente!! Me encanto. No vi nada que estuviera mal así que no debo corregirte, simplemente fue bueno.. 
1+
1+



Frey- Ganador de concurso

- Frase del día: Hoy en día sólo tienes dos opciones: Ofender por sinceridad o mentir por educación.
Autor preferido: Paulo Coehlo y Rick Riordan
Paìs:
Mensajes: 426
Puntos: 58
Fecha de inscripción: 10/02/2012
Edad: 16
Localización: In Wonderland... Jejej
Re: El Secreto Oculto.
¡Me ha encantado! Eres genial (:
Sigue escribiendo más cosas, ya tengo ganas de leer y leer y leer, jajaja (:
Sigue escribiendo más cosas, ya tengo ganas de leer y leer y leer, jajaja (:

Anaïs-Nefert- Aspirante a Escritor

- Frase del día: Torturadme... no! Mejor amadme. (Piratas TeleCinco)
Autor preferido: Laura Gallego García
Mensajes: 55
Puntos: 5
Fecha de inscripción: 01/06/2011
Edad: 15
Localización: Entre Francia y España; ¡Andorra! Pero, en mi corazón; estoy en Egipto.
:: Tus escritos
:: Fan-fics
:: Shot's
:: One-Shot
Página 1 de 1.
Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.

» Un baúl de recuerdos
» Estatua de la libertad
» Confesiones (o la cosa más melosa que haya escrito)
» La taza.
» No es un "hasta luego"
» Cartas a un ex-
» I love you like a love song, baby.
» Una parte de mi.
» La guerra.